M’empasso pols quan beso la terra | 2025
Título homónimo del libro de Maria Oleart.
Can Manyé, Alella.
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La poesía de Maria Oleart—fragmentaria, orgánica, sensible— nos interpela desde la piel de la tierra. Un gesto de arraigo que se despliega en paisajes invisibilizados, saberes pequeños, silencios cargados de sentido. No hay distancia entre la escritura y el territorio: Alella, el Masnou, el Maresme comparecen no
como escenario, sino como cuerpo vivo, habitado. Para Oleart, el paisaje no es una imagen a contemplar, sino una carne herida que recuerda, que resiste.
Es este territorio, poético, político y profundamente material, trazo un recorrido que conecta paisaje y memoria, pérdida, latencia, erosión y rebrote. Este vínculo es un ejercicio de mirada atenta y de relación ética con el territorio.
El primer gesto formal de este trabajo es la construcción de maquetas, estructuras precarias, que convocan una estética del margen. Son formas mínimas, rudimentarias, que remiten a una memoria rural en proceso de borrado. Activadas por dispositivos ópticos sencillos, estas piezas evocan el lenguaje del cine experimental y el teatro de sombras. No son representaciones miméticas de lugares reales, sino metáforas visuales de un paisaje borrado por el progreso. Estos fragmentos de paisaje habitan la zona gris entre el abandono y la fertilidad. Son formas de vida no hegemónicas que escapan al relato dominante.
En paralelo, digitalizo las mismas maquetas mediante renderizaciones 3D. La transformación no es solo formal, sino conceptual: del volumen tangible pasamos a una navegación inmaterial, a una piel de paisaje que ya no es tierra sino superficie. La nueva representación permite adentrarse dentro de este territorio abstracto, traspasar capas, explorar las costuras. Este gesto es también una metáfora: besar la tierra no es solo un acto de reverencia, sino de penetración, de escucha profunda. Más allá de la representación, estas piezas abren una nueva forma de atención, una inmersión que cuestiona nuestra relación con la tierra, con la memoria y con las herramientas que las modelan.
M’empasso pols quan beso la terra, bebe de la literatura pero también de la ecología política y de las estéticas postindustriales.