Maquetas, proyecciones y entorno multimedia. El proceso de trabajo comienza con la realización de pequeños dioramas cubiertos por cúpulas de cristal. A partir de estos dispositivos, fotografío las sombras y atmósferas que se proyectan sobre la pared, generando paisajes que oscilan entre lo real y lo construido.

  

El proyecto aborda el paisaje como una construcción cultural, atravesada por imaginarios históricos y formas de representación heredadas. Lejos de entenderlo como un territorio dado, estas imágenes lo presentan como una ficción material, producida a través de dispositivos ópticos y gestos mínimos.

Las maquetas funcionan como escenarios condensados donde la escala, la luz y la composición activan una percepción ambigua. Lo heroico no aparece aquí como exaltación, sino como resto: una huella de las narrativas que han configurado nuestra relación con el territorio.

A través de este desplazamiento, el trabajo propone una mirada que cuestiona la idea de paisaje como imagen estable, abriendo un espacio de incertidumbre entre representación y experiencia.