Proyecto de investigación artística que aborda la relación entre botánica, tecnología y colonialismo. A partir del dispositivo del Wardian case, el trabajo explora la circulación de especies, la construcción del paisaje y la expansión del monocultivo.
En 1829, el naturalista Nathaniel Ward descubrió accidentalmente que las plantas encerradas en cajas de vidrio herméticas podían sobrevivir durante largos períodos sin riego. El Wardian case, un invernadero portátil utilizado para transportar plantas en viajes transoceánicos desde las colonias hasta el imperio británico, transformó profundamente la historia de los cultivos y favoreció la expansión del monocultivo a escala global.
En este trabajo, empaqueto lo vegetal, el paisaje y la tecnología —el invernadero— como un dispositivo que los articula y los transforma. A través de este gesto, el proyecto pone en relación botánica, desplazamiento y control, señalando las implicaciones históricas y políticas de la circulación de especies.
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